sábado, 6 de abril de 2013

Módulo II Ámbito laboral


 
  En la Argentina, en las últimas décadas se han producido profundas transformaciones estructurales derivadas de un proceso de internacionalización de las relaciones sociales y económicas.

    Se observa un fuerte proceso de expansión de la fuerza de trabajo femenina, la incorporación de las mujeres al mercado de laboral ha aumentado considerablemente en las últimas décadas y su presencia es más permanente, ya sea por decisión personal o como resultado de presiones económicas. Pero ¿cómo se da la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo?

Por un lado es necesario señalar:

·        Que existe mayor empleo, la tasa de empleo de las mujeres ha aumentado, al igual que su participación en el total de ocupados.
·        Que las mujeres están asumiendo roles claves en el proceso de desarrollo económico y en la manutención de sus propios hogares.
·        Que las mujeres presentan un mayor nivel de instrucción y de escolaridad que los varones.
·        Que la tasa de asistencia escolar de las mujeres es mayor que la de los varones.
         No obstante, a pesar de que el aumento de la participación femenina en el mercado laboral fue acompañado por un incremento en su nivel de escolaridad, la inserción en el mercado de trabajo no se produce en un marco de igualdad de condiciones con los varones ya que lo hacen con ciertas desventajas que dificultan su acceso y permanencia.

         Debido a pautas culturales que asignan  roles  femenino  y masculino  en la sociedad, aquellas que trabajan o desean trabajar viven una situación de doble responsabilidad hogar/trabajo que les provoca una serie de conflictos, para su desarrollo personal y profesional. Realizan esfuerzos de compatibilización de las tareas domésticas con las laborales que afectan negativamente en su disponibilidad para el trabajo o para la formación profesional. Los empleadores presentan una serie de prejuicios con relación al trabajo femenino, obstaculizando su acceso al empleos.
Esta actitud se fundamenta en el supuesto impacto que sobre los costos laborales tiene la función biológica de la maternidad y el hacerse cargo de las responsabilidades familiares.

         La situación de desventaja mencionada se constata analizando algunas características del mercado de trabajo femenino:
·        Un mercado laboral, con concentración de ellas en un conjunto reducido de ocupaciones típicamente femeninas en términos culturales, siendo sus ocupaciones preferentemente como maestras, profesoras, enfermeras, secretarias, empleadas de oficina y vendedoras de comercio, peluqueras y afines.
·        Se encuentran sobre-representadas en actividades vinculadas al sector servicio de baja calificación laboral, donde el servicio doméstico ocupa un lugar preponderante.
·        Se observa concentración de mujeres en los puestos de menor jerarquía de cada ocupación, lo que implica trabajo menos remunerado y más inestable sobre todo en el sector privado.
·        Brecha salarial entre varones y mujeres. El ingreso percibido por las mujeres durante su vida activa, es inferior al de los hombres, en promedio, alrededor de un 30 % menos. Lo que explica porque las mujeres están concentradas en los grupos de ingresos bajos y medios mientras que ellos se concentran principalmente en los grupos de ingresos medios y altos.
·        Las mujeres han presentado mayores índices de desocupación que los varones durante la década. Los datos de mayo del 2001 registran una diferencia menos notorias que en años anteriores   (en 1995 llegó a casi 5 puntos esa diferencia).
         Confirmando un comportamiento estructural, los últimos datos disponibles indican que las mujeres participan en muy baja proporción como patronas y empleadoras con respecto al hombre.
          Inversamente, en la categoría "trabajador/a sin salario" las mujeres registran un valor casi tres veces mayor al de los varones.
          La tasa de desocupación, por su parte es sensiblemente menor (lo que puede explicarse por el menor peso de la población joven que registra los más altos índices de desocupación) y bastante semejante entre varones y mujeres.
           Por otra parte, la inactividad entre las mujeres jefas, puede explicarse por la incidencia de mujeres mayores de 65 años (jubiladas y pensionadas) que encabezan hogares.

            En base a lo expuesto anteriormente, se puede deducir que los problemas que enfrentan las mujeres en cuanto al mercado laboral están cada vez menos referidos a la educación formal, responden a la segmentación sexual del trabajo, a la falta de capacitación profesional acorde con los nuevos exigencias de producción  y a la permanencia de patrones culturales que siguen considerando el trabajo femenino como complementario del masculino.

Reflexiones

De la casa a la fábrica, entre fines del siglo XIX y la primera  mitad del siglo XX, el trabajo fue otra de las dimensiones que cambió las relaciones de la familia. “Las fronteras que históricamente separaban los espacios de actuación de hombre y mujeres se fueron desdibujando”.
Eran tiempos en que surgían los gremios y sindicatos alentados por las diferentes corrientes ideológicas y políticas. “Las mujeres tuvieron un lugar conflictivo y ambiguo tanto en las organizaciones obreras como en las protestas”.
Fueron décadas de esfuerzos de hombres y mujeres para organizar asociaciones constituidas exclusivamente por las trabajadoras aunque en esa época se consideraba que las organizaciones femeninas necesitaban organizaciones propias.
Las mujeres ingresan tardíamente a la historia porque siempre estuvieron en la esfera pública pero con bajo reconocimiento. La mirada atenta de un patriarcado que les ha negado cualquier rol protagónico en la historia de la nación, no obstante su participación tuvo una presencia innegable es decir “la mitad invisible de la historia”.

Prejuicios culturales: “ Y Dios creó a la Mujer con la costilla de Adán” Discriminación que hoy aún respalda la desigualdad.
“Las evaluaciones sobre habilidades, destrezas y capacidades para trabajar se basan en criterios inequitativos.” (Todavía hoy, por las mismas tareas, los varones ganan más que las mujeres). Ejemplo de asimetría en el trato “Las preguntas que suele recibir una joven que está buscando trabajo   jamás se las harían a un varón tales como ¿Tenés hijos? ¿estás casada?”.

Barajar y dar de nuevo: El estereotipo de la mujer se construye como el de cualquier varón, pero desde una  subalternidad  social. Es decir se le exige el doble. Los paradigmas femenino y masculino son propios de una sociedad de clases donde el varón  se apropió de la mujer y sus hijos.

Idea fuerza: Mujer como motor de cambio del ámbito doméstico y público, preservación de costumbres y mentalidades, de prejuicios y roles tradicionales. El pensar en las mujeres  ayuda al análisis en las relaciones de poder.

LA PROPUESTA DEL CONSEJO  NACIONAL DE LA MUJER

             Desde su inició el CNM tuvo como uno de sus ejes prioritarios revertir la particular modalidad de inserción de las mujeres en el mercado laboral, por lo que se propuso los siguientes objetivos:
·        Articular los programas y proyectos de empleo y capacitación laboral que se implementen en los diversos ámbitos gubernamentales y territoriales, con el fin de incorporar la igualdad de oportunidades y trato entre varones y mujeres en el mundo de la producción y del trabajo.
·        Mejorar la situación de empleo de las mujeres, promoviendo la capacitación y la formación profesional.
·        Favorecer la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, contribuyendo a disminuir los niveles de desempleo femenino.
·        Sensibilizar a la sociedad toda y a los sectores comprometidos en el sistema de relaciones laborales sobre la equidad de género.
·        Hacer visible ante la opinión pública la situación y el aporte económico que realizan las mujeres al mundo del trabajo y la producción.
·        Promover una legislación acorde y velar por el cumplimiento de la normativa vigente.

Líneas de Acción:
·        Incorporación de la perspectiva de género en el campo económico nacional y en los espacios de integración regional
·        Promover la constitución de asociaciones de mujeres emprendedoras y de redes locales, regionales y nacionales
·        Capacitación y Asistencia Técnica
·        Desarrollo del conocimiento sobre la situación de las mujeres en la actividad productiva
·        Fortalecer la capacidad de las mujeres en la promoción del Desarrollo Sostenible

      En el año 1998, se firmó el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nro. 254/98, que aprobó el "Plan de Igualdad de Oportunidades entre Varones y Mujeres en el Mundo Laboral". Este Plan tenía como objetivo que el CNM y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, acordaran acciones a fin de promover la igualdad de oportunidades y de trato, como:
·        el diseño e implementación de planes operativos para la incorporación de las mujeres al trabajo;
·        la promoción de la actividad emprendedora;
·        la difusión de los derechos de las trabajadoras;
·        la generación de instancias administrativas para garantizar la igualdad de oportunidades;
·        la promoción de acciones para la conciliación de la vida familiar y laboral;
·        el análisis y difusión de información sobre el aporte de las mujeres trabajadoras.
       Este Decreto fue incorporado como parte integrante del Pacto Federal del Trabajo, compromiso asumido entre la Nación, las provincias y la ciudad autónoma de Buenos Aires a efectos de trabajar en conjunto y coordinadamente para mejorar la calidad del trabajo y prestando especial atención a los sectores de menores recursos.



Módulo II Fijando conceptos básicos


ALGUNOS CONCEPTOS SOBRE LA RELACIÓN GÉNERO, TRABAJO Y EMPLEO:

Sexo: Se refiere a las diferencias biológicamente determinadas con carácter universal entre los hombres y las mujeres.

Género: Es el conjunto de características sociales, culturales, políticas, psicológicas, jurídicas y económicas asignadas a la persona en forma diferenciada de acuerdo al sexo.
El concepto de género es una construcción social, un producto de la cultura que establece qué es lo propio del varón y de la mujer y que se aprende a través del proceso de socialización.

División sexual del trabajo
: Significa la separación supuestamente "natural" de ámbitos específicos de trabajo para varones y mujeres.

         En el caso de las mujeres, la identificación entre maternidad biológica y maternidad social, opera como mecanismo de legitimación para la asignación del trabajo doméstico como pertinente a su género.

         El trabajo doméstico es clave para el funcionamiento de la sociedad, ya que resuelve todo lo relativo a la reproducción de la fuerza de trabajo: alimentación, higiene, cuidado de los niños y ancianos, atención de la salud del grupo familiar. Este trabajo por ser realizado fuera del sistema del mercado no es valorado ni remunerado, no aparece en las estadísticas de empleo y es invisible a los ojos de los analistas. En los últimos años y como logro de las luchas de las mujeres comienza a ser reconocido el valor económico que este trabajo implica.
Doble jornada: Alude al doble trabajo que realiza la mujer. El trabajo doméstico no remunerado y socialmente invisible y el trabajo remunerado que realiza fuera de la casa.

Estereotipo de género: Es la tipificación social del ideal masculino y femenino. El conjunto de características que la sociedad espera de un varón y de una mujer. Así, el estereotipo masculino normativiza como lo propio del varón la actividad y la independencia, mientras que el estereotipo femenino normativiza como más pertinente la pasividad y la dependencia.

Estereotipos laborales: Es la tipificación en el ámbito del trabajo de ciertas ocupaciones como femeninas y otras masculinas. En general los trabajos que desarrollan las mujeres están concentrados mayoritariamente en el sector de prestación de servicios: salud, educación y servicios a la comunidad.
           La socialización de las mujeres para las actividades reproductivas (educación y crianza de los niños /niñas, cuidado de los ancianos /as, preparación de los alimentos, cuidado de la salud del grupo familiar) posibilita a las mismas una mayor habilidad para las profesiones más cercanas a su rol doméstico.
          También hay concentración de mujeres en la industria textil y electrónica, en las cuales también se aprovechan ciertas habilidades femeninas adquiridas en el proceso de socialización.

Discriminación: Toda distinción, exclusión o preferencia basada en motivos como la raza, el color de la piel, el sexo, la religión, las opiniones políticas, la ascendencia nacional, el origen social u otros criterios designados, que anulen o menoscaben la igualdad de oportunidades y de trato en el empleo o la ocupación.

Discriminación de facto: Esta expresión jurídica designa la existencia de una discriminación en la realidad o en la práctica. Por ejemplo cuando no se contrata sistemáticamente a mujeres para cubrir vacantes de puestos calificados de "trabajos masculinos" a pesar de que la ley exija igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el empleo.

Discriminación de jure: Con esta expresión jurídica se designa la existencia de una discriminación en el derecho. Por ejemplo una cláusula del Código Civil que restrinja el derecho de la mujer a ser parte en un contrato o un artículo del Código de Trabajo según el cual ésta percibirá una remuneración más baja que el hombre.

Discriminación indirecta: Se trata de modos de proceder o de reglas que parecen neutrales, pero que en la práctica surten efectos discriminatorios para una determinada categoría o sexo.

Discriminación laboral de género: Se refiere a las restricciones, exclusiones y/o distinciones basadas en las relaciones de género que operan en el mundo del trabajo.
           La existencia de la discriminación laboral de las mujeres se evidencia en el menor reconocimiento salarial de las actividades mayoritariamente realizadas por ellas, menor prestigio social de las mismas, mayores obstáculos para su inserción en el mercado de trabajo y de ascenso en la carrera profesional y menor acceso a la capacitación profesional.

Acción positiva: Toda forma de incentivos especiales, formación o ventajas para superar la discriminación

viernes, 5 de abril de 2013

Video Módulo I




Re aprendiendo a ser mujer, un espacio para compartir...

Una de las tantas cosas que nos identifica, es el encuentro con amigas. 
Es como un ritual que nos despeja y alimenta el alma. Es nuestra forma de compartir, acompañar, contener y disfrutar.
El tema no importa. 
Las palabras fluyen y se convierten en abrazos o en manos tendidas o en risas cómplices. Charlar con  amigas enriquece y muchas veces actúa como disparador de nuevas ideas, de proyectos. La palabra nos construye, nos constituye, define nuestro modo de vivir.

Cuando  nos aislamos (o nos aíslan), nuestro mundo empequeñece...
Charlar con amigas, entonces, es el único anclaje. 
El tema de conversación cobra importancia. Hace falta algo más: una mirada vigilante, un asesoramiento certero, un apoyo genuino...

Re aprendiendo a ser mujer es esa charla profunda, ese tendido de red de contención, ese lugar de intercambio de ideas, ese espacio de propuestas...
"Mujeres y vida cotidiana: deseo, mandato y violencias" fue esa amiga en común que nos presentó. Un disparador conceptual como plataforma de despegue. Hoy,  podemos seguir hablando.
Ya está disponible el material del Módulo I, en pocos días se completaran los contenidos de los otros módulos, pero queremos escucharte (o leerte).
Escribí.
Si un contenido no quedó claro o  un tema relacionado no se habló o  te enteraste algo y deseas difundir, no dudes, esta es la manera...

Re aprendiendo a ser mujer te propone seguir tratando los temas vistos hasta un nuevo encuentro...

miércoles, 3 de abril de 2013

Módulo I Décima parte


Adultos mayores – ¿Responsabilidad o carga emocional?

Este es el término que reciben quienes pertenecen al grupo comprendido por personas que tienen más de 65 años de edad.
Por lo general, se considera que los adultos mayores, sólo por haber alcanzada este rango de edad, son conocidos como pertenecientes a la tercera edad, o ancianos.
El adulto mayor pasa por una etapa de la vida que se considera como la última, en la que teóricamente los proyectos de vida ya se han consumado o no, siendo posible poder disfrutar o padecer las carencias de lo que queda de vida.
Lo ideal sería que fuese una etapa de tranquilidad y de disfrute de la obra realizada desde sus afectos y  patrimonio personal, por lo que ha trabajado durante su vida activa.
Usualmente las personas de la tercera edad han dejado de trabajar, o bien jubilan, por lo que su nivel de ingresos disminuye en forma considerable y que junto con los problemas de salud relacionados a la edad pueden traer consecuencias en todos los ámbitos de su vida. 
Otro aspecto a tener en cuanta es en muchas oportunidades la desaparición de su pareja y paulatinamente de su grupo de referencia, amigos, familiares de su generación, etc. Esta situación hace que las personas de la tercera edad muchas veces sean consideradas como un estorbo para sus familias, por lo que un problema creciente en la sociedad actual es el abandono y la falta de respeto.
Muchas veces la alternativa tomada consiste en la internación en los institutos geriátricos (de todas maneras hay considerar que en la actualidad éstos lugares se han sofisticado crecientemente debido a la demanda del mercado siendo los servicios en relación directa con su precio, que puede llegar a ser considerable), la realidad es que la jubilación del mayor es incompleta para cubrir sus gastos.
Como vemos, se trata de un grupo de personas que son fuertemente discriminados, ya que se comete el error de considerarlos como inoperantes o incapaces, enfermos o simplemente viejos que no pueden cumplir con las tareas más básicas. Debido a éste motivo, los gobiernos y los municipios se han ocupado de crear políticas y centros especializados que se preocupan en forma especial de los adultos mayores, otorgándoles beneficios especiales en relación a los servicios sociales y de salud, contando además con actividades especiales creadas para mantener a esta población activa y partícipe de la sociedad.
La anterior concepción de la tercera edad en la mayoría de los casos se encuentra bastante alejada de la realidad que estas personas viven. Muchas veces siguen siendo personas perfectamente sanas y activas, llenas de vitalidad integrada a su familia y amigos.
El tema que se plantea es como se acepta e integra al adulto mayor a la familia, compartiendo o no la vivienda y espacios comunes con sus hijos y/o  nietos.
En realidad desde el afecto, la sanción moral y social e inclusive  la legal hay una innegable obligación de responsabilidad sobre los adultos mayores. Lo ideal sería que esta responsabilidad no fuese solamente vinculante con la consanguineidad. Pero tanto en ese caso como desde lo social debería trabajarse en la propia modificación cultural de la sociedad que plantease como punto de partida el amor y el respeto por la trayectoria de vida del anciano.
Desde la familia como transmisora y formadora de valores se debería incluir en la educación este aspecto formando parte de los mandatos familiares.
Desde el Estado el control y garantía de sus plenos derechos así como el del funcionamiento correcto de las instituciones públicas y privadas que dan contención e internación a los pacientes ancianos con menor posibilidad de valerse por sí mismos.


 Ver si es pertinente formular las preguntas

La pregunta es ¿hasta qué punto debemos hacernos cargo de nuestros adultos mayores?
Más preguntas:
¿Es conveniente la convivencia con ellos?
¿Cuándo la decisión de institucionalizarlos?
¿Cómo buscar y elegir un geriátrico?
En caso de convivencia ¿Cómo explicamos a nuestros hijos que la internación del familiar?
¿Cómo se sigue la relación familiar con el mayor internado?

Módulo I Novena parte


·       Hijos – Planificación familiar -  Deseo, mandato o error de cálculo
La planificación familiar es un derecho básico de la pareja al decidir de manera libre y responsable, la cantidad de  hijos a tener y cuando tenerlos (espaciamiento).Es poder decidir, planear, planificar, cual es el tamaño de la familia que queremos tener.
Para planificar hay que tener conocimientos de cómo hacerlo y con responsabilidad compartida por la pareja analizar las posibilidades económicas, de salud y de responsabilidad para traer el compromiso de nuevas vidas.
Se necesita de un proceso complejo de formación que promueva desde tempranas edades valores, actitudes y habilidades para una paternidad/maternidad responsable y exitosa como producto de una opción libre y consciente.
Por supuesto esto requerirá de procesos intencionales permanentes y sistemáticos de educación sexual tanto en el sistema educativo como familiar.
Beneficios de la planificación familiar: los servicios de planificación familiar de buena calidad aportan una amplia gama de beneficios a las mujeres, sus familias y la sociedad.


Objetivos globales de la Planificación Familiar
·         Evitar embarazos no deseados.
·         Regular los intervalos entre embarazos.
·         Decidir el número de hijos en la familia.
·         Regular el tiempo en que ocurren los nacimientos en relación con las edades de los padres.
·         Facilitar los nacimientos deseados para mujeres con problemas de fecundidad.
·         Evitar el embarazo cuando agravaría una enfermedad peligrosa presente.
·         Brindar a los portadores de enfermedades genéticas la opción o posibilidad de evitar el embarazo.

Finalidad global de la Planificación Familiar
Consiste en mejorar la salud de la madre, sus hijos y la familia en general. En este sentido, las medidas preventivas de salud reconocida son:
·       espaciamiento de los partos
·       limitación del tamaño de la familia
·       programación de los nacimientos
Teniendo en cuenta lo planteado hay múltiples argumentos para la conformación de una familia donde el nacimiento responsable de hijos no sea una casualidad sino un suceso deseado y en un marco de responsabilidad mutua. En casos de necesidad y urgencia el Estado provee de la protección y ayuda a las familias en necesidad y riesgo por medio de ayudas sociales y subsidios que deben ser entendidos como tales. Es bueno recordar el marco de responsabilidad de estas decisiones de ampliar la familia ya que una ayuda social es una excepción para permitir que el beneficiario solucione su problema de déficit y comience a nivelar su situación por medio de trabajo.

Módulo I Octava parte - Tipos de familia


Diferentes tipos de familia
     Podemos clasificar a los tipos de familia según su estructura y a su organización. Los tipos de familia pueden cambiar con el tiempo, por lo que no podemos referirnos a un único tipo de familia. Los cambios responden a varios factores: la adjudicación de roles, las pautas de comunicación, la sexualidad.
De acuerdo a su estructura, las familias se dividen en:
·       Familias aglutinadas: donde aparecen límites difusos
·       Familias disgregadas: donde sus límites son rígidos
De acuerdo a su organización, las familias se basan en:
·       Mitos
·       Rituales
·       Reglas
·       Mandatos.


MODOS DE SER FAMILIA (Personalidad de la familia)

  •         Familia rígida : Presentan dificultad en asumir los cambios de los hijos/as. Los padres brindan un trato a los niños como adultos. No admiten el crecimiento de sus hijos. Los Hijos son sometidos por la rigidez de sus padres (permanentemente autoritarios).
  •     Familia sobreprotectora: Preocupación por sobreproteger a los hijos/as. Los padres no permiten el desarrollo y autonomía de los hijos/as. Los hijos/as no saben ganarse la vida, ni defenderse, tienen excusas para todo, se convierten en "infantiloides". Los padres retardan la madurez de sus hijos/as.
  •      Familia centrada en los hijos : Hay ocasiones en que los padres no saben enfrentar sus propios conflictos y centran su atención en los hijos; así, en vez de tratar temas de la pareja, traen siempre a la conversación temas acerca de los hijos, como si entre ellos fuera el único tema de conversación. Este tipo de padres, busca la compañía de los hijos/as y depende de estos para su satisfacción. "Viven para y por sus hijos".
  •    Familia permisiva : En este tipo de familia, los padres son incapaces de disciplinar a los hijos/as, y con la excusa de no ser autoritarios y de querer razonarlo todo, les permiten a los hijos hacer todo lo que quieran. En este tipo de hogares, los padres no funcionan como padres ni los hijos como hijos y con frecuencia observamos que los hijos mandan más que los padres. En caso extremo los padres no controlan a sus hijos por temor a que éstos se enojen. 
  •     Familia Inestable: La familia no alcanza a ser unida, los padres están confusos acerca del mundo que quieren mostrar a sus hijos por falta de metas comunes, les es difícil mantenerse unidos resultando que, por su inestabilidad, los hijos crecen inseguros, desconfiados y temerosos, con gran dificultad para dar y recibir afecto, se vuelven adultos pasivos-dependientes, incapaces de expresar sus necesidades y por lo tanto frustrados y llenos de culpa y rencor por las hostilidades que no expresan y que interiorizan.
  •        Familia Estable: La familia se muestra unida, los padres tienen claridad en su rol sabiendo el mundo que quieren dar y mostrar a sus hijos/as, lleno de metas y sueños. Les resulta fácil mantenerse unidos por lo tanto, los hijos/as crecen estables, seguros, confiados, les resulta fácil dar y recibir afecto y cuando adultos son activos y autónomos, capaces de expresar sus necesidades, por lo tanto, se sienten felices y con altos grados de madurez e independencia.


    Toda familia está sujeta a cambios permanentes y va atravesando diferentes ciclos vitales.
    En estos últimos años, no solamente existen familias tradicionales sino que han aparecido “nuevas modalidades familiares” denominadas familias “de la Modernidad”.

Otros tipos de familia

·       Familias ensambladas: Son aquellas familias compuestas por adultos divorciados, separados o viudos con los hijos menores o adolescentes de cada uno de ellos, volviéndose entonces a armar una pareja donde cada uno de los integrantes tiene sus hijos y hasta nietos. Estas nuevas familias incluyen relaciones mucho más complejas que las tradicionales, ya que cada una de ellas tiene una vida pasada  diferente.

·       Familias compuestas por un solo progenitor o monoparental: En la mayoría de los casos son mujeres separadas, divorciadas o viudas que quedan a cargo de sus casas y crianza de los hijos cuando éstos aún son chicos y/o adolescentes.

·        Familias compuestas por personas del mismo sexo: Dos personas solteras con la necesidad de criar a un hijo.

·         Familias provenientes de diferentes culturas tanto desde lo étnico como lo religioso

    Las familias actualmente viven dentro de un marco donde los signos más fuertes son inconvenientes por falta de trabajo, vivienda, de educación.  Pero también hay que considerar la influencia que sufren por los impactos que imponen los medios contemporáneos:
·       los conflictos y debates que nos presentan los nuevos modelos de familias constituidas
·      los conflictos consecuencia de la nueva cultura digital-tecnológica que generan dentro en la  familia importantes barreras de incomunicación.

·       Familias singularizadas: La pareja decide no tener hijos (o está imposibilitada de tenerlos)

·      Unidades domésticas: Familias que deciden una convivencia en común aún no existiendo lazos de consanguinidad.
     
La familia es una de las instituciones más sensibles a los cambios sociales, económicos y políticos. Por ello su estudio nos proporciona una de las mejores radiografías de cómo es una sociedad.